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Ébola: el brote en el Congo se acelera y la OMS admite que la respuesta no da abasto


El brote de ébola por el virus Bundibugyo ya provocó 1.801 muertes y casi 4.000 casos confirmados en la República Democrática del Congo, y la OMS reconoció que los nuevos contagios se duplican más rápido de lo que los equipos sanitarios logran contener.









El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, visitó esta semana Kinshasa y advirtió que la epidemia de ébola que golpea a la República Democrática del Congo desde mediados de mayo está superando la capacidad de respuesta sanitaria en el terreno. Según los últimos datos oficiales, al 5 de agosto se contabilizaban 3.973 casos confirmados y 1.801 muertes, con la provincia de Ituri concentrando el 88% de los contagios y más del 82% de los fallecimientos.

El brote, causado por una cepa infrecuente del virus conocida como Bundibugyo, fue declarado el 15 de mayo y la propia OMS lo catalogó dos días después como emergencia de salud pública de importancia internacional (PHEIC), la máxima alerta sanitaria global y la tercera vez que se activa por ébola desde 2014.





1.800 muertos en tres meses: la cifra que encendió la alarma





El salto en los números es lo que más preocupa a los organismos internacionales. Entre fines de julio y comienzos de agosto las muertes pasaron de 1.587 a 1.801 en apenas seis días, un ritmo que la OMS asoció a una aceleración del contagio en los focos más críticos de Ituri.





Desde Africa CDC, el organismo continental de salud, se informó que entre el 60% y el 70% de los nuevos casos no corresponde a personas que ya estaban bajo seguimiento por contacto con enfermos. En ciudades como Bunia, además, se reportó la fuga de pacientes de los centros de aislamiento por escasez de insumos y desconfianza comunitaria.





Uganda, en cambio, fue declarada libre de ébola a mediados de junio tras el alta de su último paciente. En Francia se confirmó ese mismo mes el primer caso importado a Europa, en un médico que había vuelto de una misión humanitaria en la zona del brote y quedó aislado sin generar contagios secundarios.





Fiebre, dolor muscular y hemorragias: los síntomas que hay que vigilar





Los síntomas arrancan con fiebre superior a 38°, dolores musculares, dolor de cabeza y garganta, y debilidad general. Sin tratamiento, el cuadro puede evolucionar a vómitos, diarrea, erupciones cutáneas y fallo renal o hepático en cuestión de días.





En los casos más graves aparecen hemorragias internas y externas y falla multiorgánica, que es la principal causa de muerte en los brotes de ébola no tratados a tiempo. Por eso la detección precoz es la herramienta más eficaz mientras no haya una vacuna disponible.





El contagio se produce por contacto directo con sangre, fluidos o secreciones de una persona infectada, o con objetos contaminados como ropa y sábanas, nunca por vía aérea. Ese dato es clave para dimensionar el riesgo real fuera de las zonas de brote activo.





Por qué todavía no hay una vacuna aprobada





A diferencia de otras cepas del ébola, para el virus Bundibugyo no existe hoy una vacuna ni un tratamiento antiviral homologado. La respuesta sanitaria se sostiene, por ahora, con medidas de barrera y aislamiento temprano de los casos sospechosos.





El panorama empezó a moverse en las últimas semanas: la Universidad de Oxford junto al Serum Institute de India iniciaron el 24 de julio un ensayo de fase uno en el Reino Unido, y Moderna arrancó el suyo en Canadá, con los primeros voluntarios ya vacunados.





Desde Africa CDC explicaron que el objetivo es contar con una vacuna y un medicamento específico antes de fin de año. Entre los candidatos, la vacuna de dosis única rVSV Bundibugyo, de IAVI, es la que los expertos convocados por la OMS consideran más prometedora.





Qué pasa en Argentina y qué medidas ya están activas





En la Argentina se activaron protocolos preventivos desde mayo, cuando la Secretaría de Inteligencia detectó embarcaciones provenientes de zonas de riesgo con destino a puertos locales. Desde entonces, Sanidad de Fronteras y la Prefectura Naval controlan a las tripulaciones y exigen declaraciones juradas de salud.





El Ministerio de Salud de la Nación tiene además un plan de contingencia específico para la enfermedad, con protocolos de aislamiento hospitalario, y habilitó la línea gratuita 0800-222-1002 de Salud Responde para consultas de la población ante dudas o síntomas sospechosos.





Especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA coinciden en que, al no haber vuelos directos entre el país y las zonas afectadas del Congo, el riesgo inmediato de un caso importado es hoy bajo. La recomendación para quienes viajen a África central sigue siendo evitar desplazamientos no esenciales a las provincias más comprometidas y consultar de inmediato ante cualquier síntoma al regreso.





Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante síntomas compatibles con ébola u otra enfermedad infecciosa, especialmente tras un viaje a zonas de riesgo, consultá al sistema de salud.






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