Cáncer de mama: por qué ahora se recomienda la primera mamografía a los 40 años
Este domingo se corre la 20ª Caminata Avon en la Ciudad de Buenos Aires, en la antesala de un Octubre Rosa en el que la Provincia de Buenos Aires ya indica la primera mamografía a los 40 años.

Faltan pocos días para que arranque octubre, el mes internacional de concientización sobre el cáncer de mama, y la temporada ya empezó a moverse: este domingo se realiza en la Ciudad de Buenos Aires la 20ª edición de la Caminata Avon, una de las convocatorias más grandes del calendario. El contexto es especialmente relevante este año porque desde octubre de 2025 la Provincia de Buenos Aires bajó de 50 a 40 años la edad recomendada para la primera mamografía, una medida pionera en el país.
La medida que adelantó diez años el primer estudio
Desde octubre de 2025, el sistema de salud de la Provincia de Buenos Aires indica la primera mamografía a los 40 años en personas sin antecedentes familiares de cáncer de mama, diez años antes de lo que establecía el protocolo nacional vigente hasta entonces. El estudio se recomienda con una frecuencia bienal —cada dos años, según criterio médico— y la cobertura se extiende hasta los 75 años.
"La decisión del gobierno de la Provincia de Buenos Aires de indicar la primera mamografía a partir de los 40 años (...) es pionera en el país", afirmó en su momento Marina Pifano, directora del Instituto Provincial del Cáncer, al anunciar la medida. Para sostenerla, la Provincia sumó 22 mamógrafos nuevos a su red pública y municipal, que hoy totaliza 187 equipos.
El cambio responde a un problema de escala: según los datos oficiales difundidos junto con el anuncio, en la Argentina se diagnostican 360 casos de cáncer de mama por día, 60 de ellos en el territorio bonaerense, y la Provincia registra unas 2.300 muertes al año por esta causa.
Detectarlo a tiempo cambia el pronóstico
La razón detrás de todas estas campañas es una sola: la detección temprana transforma el pronóstico. Según los datos oficiales, el cáncer de mama diagnosticado en etapa temprana tiene una tasa de curación del 90%, que cae al 28% cuando se detecta en estadios avanzados. Es la diferencia entre un estudio de rutina y una urgencia.
El cáncer de mama es, además, el tumor más frecuente en mujeres a nivel mundial y también en la Argentina, donde representa el 29,9% de todos los cánceres femeninos con 20.750 casos nuevos por año, según el Instituto Nacional del Cáncer. La mortalidad, en cambio, viene en descenso sostenido: 5.750 muertes en 2022, con una baja del 1% anual desde 2002, un dato que confirma que la combinación de detección temprana y mejores tratamientos está funcionando.
Por eso las recomendaciones no apuntan solo a quienes tienen antecedentes familiares: el nuevo criterio bonaerense de mamografía a los 40 años está pensado para toda la población de riesgo general, y los especialistas remarcan que el autoexamen mensual no reemplaza al estudio por imágenes, sino que lo complementa.