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La Dra. Rosina Arbucci llevó al Congreso Europeo de Cardiología nuevos avances sobre el strain cardíaco


En el ESC Congress 2026 de Múnich, la Dra. Rosina Arbucci expuso una investigación internacional que vincula la respuesta del strain durante el ecoestrés con un mayor riesgo cardiovascular.










Este 28 de agosto, Bioimágenes Centro de Diagnóstico estuvo representado en uno de los encuentros científicos más relevantes de la cardiología internacional: el Congreso Europeo de Cardiología (ESC Congress 2026), en Múnich. La Dra. Rosina Arbucci, cardióloga y Gerente Médica de Bioimágenes, presentó los resultados de una investigación multicéntrica internacional sobre el comportamiento del Global Longitudinal Strain (GLS) durante el ecoestrés y su relación con distintos marcadores de vulnerabilidad cardiovascular, en el marco de la sesión "Best of echocardiography: from physiology to prognosis".





Un lugar en la mesa junto a los referentes mundiales de la ecocardiografía





La sesión que reunió el trabajo de Bioimágenes está entre las más destacadas del programa científico del ESC Congress 2026, dedicada a los avances más recientes en ecocardiografía y su aplicación clínica directa. La mesa estuvo presidida por dos referentes internacionales en imágenes cardiovasculares: Victoria Delgado, del Germans Trias i Pujol Hospital de Barcelona, y Jaroslaw Damian Kasprzak, de la Medical University of Lodz, Polonia.





El mismo panel incluyó una conferencia state-of-the-art sobre strain cardíaco a cargo de Patricia Ann Pellikka, de Mayo Clinic, Estados Unidos, una de las voces más citadas a nivel mundial en ecocardiografía de estrés. Compartir ese espacio ubica a la investigación argentina en el centro de la conversación científica internacional sobre el tema.





Para Bioimágenes, explicaron desde la institución, compartir una mesa científica de ese nivel representa un reconocimiento al trabajo sostenido en ecocardiografía avanzada, ecoestrés e investigación cardiovascular, un área donde el centro viene acumulando participación en proyectos multicéntricos internacionales.





Qué significa que el corazón no "estire" su strain bajo estrés





El ecoestrés permite analizar cómo responde el corazón cuando aumenta su demanda de trabajo, tradicionalmente a partir de la aparición de alteraciones en la motilidad de las paredes cardíacas. El strain longitudinal global (GLS) suma una dimensión cuantitativa a ese análisis: mide de manera objetiva cuánto modifica el ventrículo izquierdo su función durante el esfuerzo.





La pregunta central de la investigación apuntó a un escenario puntual: qué significa que, frente a un aumento de la demanda cardíaca, el GLS prácticamente no cambie. Los resultados sugieren que esa respuesta achatada no es solo un número fuera de rango, sino que puede identificar un fenotipo de mayor vulnerabilidad funcional del corazón.





Para llegar a esa conclusión, el estudio clasificó a los pacientes según el cambio del GLS entre el reposo y el estrés: respuesta conservada, con un aumento igual o mayor a 2 puntos porcentuales, y respuesta reducida, con un aumento menor a esos 2 puntos.





Casi 3.000 pacientes y el doble de riesgo de eventos cardiovasculares





El análisis pronóstico incluyó a 2.987 pacientes con síndrome coronario crónico, evaluados en 36 laboratorios acreditados de 15 países mediante ecoestrés con ejercicio, vasodilatadores o dobutamina, uno de los relevamientos multicéntricos más amplios sobre el tema hasta la fecha.





Los pacientes con una respuesta reducida del strain presentaron una tasa de eventos cardiovasculares significativamente más alta: 4,7% anual, frente al 2,2% de quienes lograban aumentar el GLS en al menos 2 puntos. A los tres años, la brecha se amplió aún más, con un 16,3% de eventos frente a un 9,9%.





En otras palabras, una respuesta reducida del strain durante el ecoestrés se asoció a, aproximadamente, el doble de riesgo de sufrir un evento clínico, un dato que reposiciona al GLS como una herramienta pronóstica y no solo descriptiva.





Una señal de vulnerabilidad que va más allá de la isquemia





La investigación también permitió comprender mejor qué hay detrás de esa respuesta aplanada del GLS. Los pacientes con una reserva de strain reducida presentaron con mayor frecuencia alteraciones en otros componentes de la respuesta cardiovascular al esfuerzo: la reserva contráctil del ventrículo izquierdo fue anormal en el 57% de los no respondedores (contra 48% de los respondedores), y la reserva de flujo coronario (CFVR) resultó anormal en el 49,1% de los pacientes con respuesta reducida del GLS, frente a un 36% entre quienes tuvieron una respuesta adecuada del strain.





Ese cruce de datos sugiere que el GLS durante el estrés capta algo más amplio que la isquemia clásica: la capacidad global del sistema cardiovascular para responder ante una mayor demanda. Por eso, uno de los mensajes centrales del trabajo es que el futuro del ecoestrés probablemente no dependa de un único parámetro, sino de integrar motilidad parietal, strain, reserva contráctil, reserva coronaria y signos de congestión pulmonar en una evaluación más completa y personalizada de cada paciente.





"Nuestro desafío es que los avances científicos no permanezcan solamente en los congresos. Queremos comprenderlos, investigarlos y trasladarlos progresivamente a una mejor evaluación de nuestros pacientes", destacó la Dra. Rosina Arbucci al presentar los resultados en Múnich.


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