Ozempic: qué es, cómo actúa y por qué su uso genera controversia
Aunque fue creado para tratar la diabetes tipo 2, Ozempic se volvió popular por su efecto para bajar de peso, pero su uso sin control médico puede traer serios riesgos.

El uso de Ozempic creció de forma exponencial en los últimos años, no solo entre personas con diabetes tipo 2, sino también en quienes buscan soluciones rápidas para adelgazar. La semaglutida, su componente activo, genera saciedad y regula el apetito, pero especialistas como la nutricionista Giuliana Lopizzo (MP 7263) advierten que usarlo sin acompañamiento médico puede ser peligroso.
Ozempic fue creado para tratar la diabetes y reducir riesgos cardíacos
Ozempic es un medicamento inyectable que contiene semaglutida, un agonista del receptor GLP-1. Este compuesto simula el efecto de una hormona intestinal que se libera después de comer, generando mayor saciedad, control del apetito y reducción de la glucosa en sangre.
Fue aprobado para personas adultas con diabetes tipo 2 que no logran resultados con otros tratamientos. Además, la FDA autorizó su uso para reducir el riesgo de eventos cardiovasculares y renales en pacientes con enfermedades crónicas. Sin embargo, su efecto colateral de pérdida de peso lo llevó a popularizarse fuera de sus indicaciones oficiales, generando polémica en el ámbito médico.
Giuliana Lopizzo explicó por qué no debe usarse sin control profesional
La nutricionista Giuliana Lopizzo (MP 7263) explicó que el uso de Ozempic sin acompañamiento médico puede causar efectos adversos. “Actúa en el hipotálamo, regulando el apetito. Las personas comen menos, sienten saciedad más rápido y algunos alimentos provocan molestias gastrointestinales, lo que lleva a comer incluso menos”, sostuvo.
Además, advirtió que la pérdida de peso no siempre es saludable: “Puede reducirse grasa, agua y masa muscular. Si no hay cambio de hábitos, aparece el efecto rebote. Por eso es clave el abordaje interdisciplinario”.
También alertó sobre riesgos nutricionales y metabólicos: “Puede provocar debilidad, calambres, fatiga y déficit de nutrientes por baja ingesta. Hay desregulación del hambre y la saciedad, y eso afecta al cuerpo a largo plazo”.
Por último, reflexionó sobre el fenómeno social: “Aumentaron las consultas sobre Ozempic. Vivimos en una cultura de lo rápido, con presión estética y poca información científica”, expresó Lopizzo.
Ozempic no fue creado para adelgazar, aunque su efecto secundario sea tentador. Como toda medicación, debe ser indicada y supervisada por profesionales. Para los especialistas, no reemplaza el cambio de hábitos, sino que solo puede ser útil como parte de un plan de salud integral, con acompañamiento médico y nutricional.