Menú

En el marco del Día de la Kinesiología, especialistas destacan cómo avanzaron los tratamientos y programas de rehabilitación para lesiones frecuentes en tenis, golf, hockey y rugby.

La kinesiología deportiva ocupa un lugar central en la recuperación de atletas profesionales y amateurs. Con tratamientos cada vez más personalizados, los especialistas trabajan sobre lesiones causadas tanto por movimientos repetitivos como por impactos de alta intensidad. En deportes como tenis, golf, hockey y rugby, la rehabilitación física se volvió fundamental para acelerar los tiempos de recuperación y evitar recaídas.

La kinesiología deportiva desarrolló tratamientos específicos para cada disciplina

En el tenis, las lesiones más habituales aparecen por la repetición constante de movimientos sobre el miembro superior. El “codo de tenista” y las molestias en el hombro forman parte de las patologías más frecuentes debido a la exigencia del saque y los golpes de revés.

En golf, gran parte de las consultas están relacionadas con dolores lumbares provocados por el movimiento rotacional del swing. Además, la tensión repetitiva sobre muñecas y codos puede derivar en procesos inflamatorios que requieren rehabilitación prolongada.

En hockey, los kinesiólogos trabajan especialmente sobre lesiones ligamentarias y musculares. Las roturas de ligamentos de rodilla y las sobrecargas musculares aumentaron por la intensidad de las superficies sintéticas y los cambios bruscos de dirección durante los partidos.

El rugby, por su nivel de contacto físico, demanda procesos de recuperación más complejos. Luxaciones de hombro, lesiones de rodilla y conmociones cerebrales requieren programas interdisciplinarios para garantizar un regreso seguro a la actividad deportiva.

La rehabilitación física incorporó nuevas tecnologías y terapias regenerativas

En los últimos años, la kinesiología incorporó herramientas innovadoras para optimizar la recuperación. Entre ellas se destacan las terapias con Plasma Rico en Plaquetas (PRP), utilizadas para acelerar la reparación de tendones y músculos lesionados.

También crecieron los tratamientos de fortalecimiento neuromuscular y los trabajos de propiocepción, especialmente importantes para prevenir recaídas en lesiones de rodilla y tobillo. La combinación entre tecnología, ejercicio terapéutico y seguimiento profesional permitió mejorar significativamente los tiempos de rehabilitación.

En Buenos Aires y Lanús, centros especializados como IMAR, CIMEK y Clínica Modelo Lanús desarrollan programas de recuperación orientados al deporte de alto rendimiento. Además, profesionales especializados en medicina regenerativa y rehabilitación deportiva trabajan junto a kinesiólogos para ofrecer tratamientos personalizados según cada lesión.